CEOE CEPYME Cuenca considera grave el deterioro del diálogo social en los últimos tiempos
02/07/2026
La Confederación de Empresarios de Cuenca acompaña a CEPYME en la reclamación de exigirle al Ministerio de Trabajo una negociación efectiva y transparente, evitando decisiones unilaterales que comprometen la actividad empresarial.
La Confederación de Empresarios de Cuenca considera grave la dinámica que está alcanzando en nuestro país el deterioro del diálogo social en el que se ha orillado a las empresas.
Acompaña CEOE CEPYME Cuenca en esta reclamación la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa que ha emitido un comunicado alertando sobre la grave situación que atraviesan las pymes en España, agravada por la postura en este sentido del ministerio de Trabajo.
CEPYME demandaba al Gobierno un diálogo social efectivo y transparente que contemple las necesidades reales de las pymes y evite decisiones unilaterales que comprometan la inversión, la competitividad y la estabilidad económica.
En esta línea señala que es imprescindible promover medidas diferenciales y proporcionales, incentivos fiscales y acompañamiento en aspectos como la digitalización.
Asimismo, reclama lo establecido por el artículo 7 de la Constitución Española que reconoce la libertad de organización de las asociaciones empresariales y su derecho a defender los intereses económicos y sociales de sus asociados.
Por todo ello CEPYME reclama que su posición no es obstaculización, sino la legítima densa de las pymes ante medidas que afectan directamente a su supervivencia y competitividad.
Desafíos
CEOE CEPYME Cuenca establece junto con su organización nacional que esta crisis llega en un momento en el que las pymes se enfrentan a desafíos que amenazan su competitividad y supervivencia.
Alerta sobre aspectos como el exceso de burocracia y la sobrerregulación que generan costes administrativos que restan tiempo, recursos y capacidad de crecimiento, con un impacto especialmente grave en las más micropymes.
Por este motivo denuncia que la falta de diálogo social ha llevado a decisiones unilaterales por parte del Gobierno yo a medidas laborales que no reflejan la actividad empresarial, creando una desconexión entre la legislación y la realidad del tejido productivo.