El proyecto Invierte en Cuenca reitera el doble valor, tanto empresarial, porque lo pone en marcha un autónomo, así como social, por el servicio que da al pueblo y a la comarca, del Bar Haro de Valdemoro-Sierra.
Así, esta iniciativa de CEOE CEPYME Cuenca ha visitado al joven emprendedor, Mario Pérez Monzó con el fin de que pueda consolidar esta apuesta por dar servicio a una de las zonas despobladas de la provincia de Cuenca como es la Serranía.
Por este motivo, se ha desplazado a Valdemoro Sierra el técnico del a Oficina de Atención al Emprendedor, Julián Sorando, que ha felicitado a este empresario, de solo 22 años por esta puesta.
Como no podía ser de otra manera, desde CEOE CEPYME Cuenca y el proyecto Invierte en Cuenca han puesto a disposición de este bar todo el asesoramiento del equipo técnico de los distintos departamentos de la Confederación de Empresarios, entre ellas información sobre las ayudas o bonificaciones de las que se puede beneficiar este nuevo establecimiento.
Invierte en Cuenca es una iniciativa de CEOE CEPYME Cuenca que asesora y acompaña a los emprendedores de la provincia en estos primeros pasos, así como busca inversores, gracias al patrocinio de la Diputación Provincial y la colaboración de Globalcaja y Auracar.
Bar Haro
Mario Pérez Monzó, tras terminar un grado superior de gestión forestal, encontró trabajo de camarero en el pueblo de sus abuelos, Valdemoro-Sierra, tras lo que decidió quedarse a vivir trabajar dos años en los que entró a vivir en una casa propia.
Ya en verano de 2025 alquiló el bar de la plaza y le cambió el nombre para ponerle el mismo del establecimiento donde se crio su padre, Bar Haro, una experiencia de dos años que le ha servido para conocer mejor el pueblo y su potencial clientela, y ver el servicio y los productos más adaptados a los usuarios de la Serranía.
Ahora, gracias a su apuesta, el pueblo cuenta con un punto de reunión social, y de encuentro para los jóvenes de la zona de la Sierra, pues en este local se combina la tradición con un toque moderno, mezclándose el futbolín y la diana con una estufa de leña.
Un establecimiento además situado en un lugar privilegiado porque en esta misma localidad se puede disfrutar de La Balsa de Valdemoro-Sierra, una preciosa cascada y a pocos kilómetros se pueden ver las lagunas de Cañada del Hoyo.